sábado, 1 de noviembre de 2014

El Mundo Patas Arriba (y/o que yo ya casi no entiendo nada)


    Son dos las frases que se me vienen a la cabeza para empezar este blog...


    Hace rato que le tengo ganas... pero se ve que en esta semana llegué a un punto, en ciertos temas, que me dieron el empujón... 


    Y acá las frases... ambas salidas de mi boca/persona, por cierto...




    En tono de chiste... "no se por qué... si soy tan fácil, estoy tan sola"...


    Tono más serio... "si tengo tan claro lo que quiero, no se por qué me es tan difícil conseguirlo"...


    Y la frase que me nace ahora... "Sin Comentarios" Jajaja... si fuese sin comentarios no estaría abriendo este blog =)


    Este primer post se lo llevan los demás... o mejor dicho... todo aquello que escucho, vivo y siento de los demás... y me resuena (o sea que en realidad me lo llevo yo ¿no?... Bueno, me lo llevo yo, con la colaboración de los demás).


    En realidad este primer post se lo lleva la introducción... y la promesa de desarrollar, en principio y por ahora, a algunos "demás" en particular... Pequeñas y grandes situaciones de mi cotidianidad... 


A vos... "demás" que me encontré en la esquina...

A vos ... "demás" que me conocés bastante mucho y bastante poco...
A ustedes... "demases" que me conocen y me bancan y están siempre ahí...
A vos... "demás" que pinchás porque te gusta jugar... pero no te la jugás...
A vos... "demás" que hacés que te fuiste pero seguís apareciendo...
A vos... "demás" que te fuiste hace mucho... y dejaste demasiado...
A vos... "demás" que con una tontería me disparás todo esto... y quizás te conozco y te quiero... o quizás no te conozco y simplemente te escuché decir algo por ahí...

A ustedes "demases"... A mi...


¡Bienvenidos todos!


(En estos momenos de mi vida estoy leyendo La Divina Comedia de Dante Alighieri... y no voy a caer en cerrar con la típica frase del "El que entre aquí pierda toda esperanza"... Prefiero esta otra con la que me encontré ayer... "Cuando algún sufrimiento o alegría, de alguna facultad nuestra se adueña, toda en ella se centra nuestra alma, y no atiende a ninguna otra potencia, y es esto contra aquel error que opina, que un alma sobre otra alma arda en nosotros. Por eso, cuando se oye o se ve algo, que atraiga al alma fuertemente a ello, el tiempo pasa y nada el hombre advierte; porque es una potencia la que escucha, y otra la que retiene al alma entera: una está casi presa, y la otra libre.")